Encuarentena

Lunes 9 de marzo

¡Hoy estaba lindo el volcán! Pocas veces en la vida lo he visto tan despejado, y creo que es porque nunca lo había visitado en marzo. La próxima vez que regrese, será en este mes. Igual, no se puede uno quedar mucho, el Poás sigue estando tan activo como siempre y luego de 15 minutos uno empieza a marearse un poco de respirar tanto gas. Pero bueno…¡el asunto es que estaba lindo! Tan despejado estaba que hasta se podían ver las llanuras de San Carlos y Sarapiquí allá a lo lejos. Cualquier que haya estado en el Poás me dirá ‘eso es imposible’, porque suele estar tan pero tan nublado que a miles costos se ve unos las manos a menos de un metro de distancia. Hoy no fue así. Hoy nos dio el gusto. Me siento un poco mal por pensar esto, pero espero que ninguno de los extranjeros que iban en el grupo vengan con el virus. Sería una mierda contagiarse.

A las 9 pm

-¿Aló, mamita? Si,cuando es que va usted para Islandia? Es mañana? Pasan a Nueva York primero y de ahí a España, cierto? Ok, ok…Di ya usted sabe, cuídese mucho. Parece que en España no esta tan horrible la cosa todavía, y como solo hace escala. Ok, okme llama cuando están allá.

No puedo evitar sentirme un poco inquieta por mami, pero ya es una adulta, y yo no puedo irme a parar a la puerta de la casa para detenerla. Que sea lo que tenga que ser.

Miércoles 11 de marzo

Estoy mas inquieta de lo que quisiera. Parece que al final no estaba todo tan tranquilo en España. ¿Y si mami se queda varada allá? Hay como un 90% de posibilidades de que eso pase. ¿Y como le van a hacer, con ese desmadre, un grupo de 15 señores mayores atrapados en un país que no es el suyo, lejos de la familia, de todo? Intento no pensar demasiado en ello. Quiero creer que a) los van a regresar a Costa Rica o b) si pasan a España, que no se queden ahí, que pasen a Islandia. De algún modo Islandia me da mas tranquilidad…aunque es una isla, no había pensado en eso hasta ahorita y mi cerebro esta otra vez en modo “bola de nieve”

Hoy fui al gimnasio un rato y olvidé que no debo tocarme la cara. Me la toqué y también me rasqué la nariz. La señora en la caminadora, a dos máquinas de la mía, me vuelve a ver como si fuera una rata de La Reforma. Creo que le faltó poco para salir corriendo. Es rara esa paranoia colectiva, pero no la culpo. Todavía siento que esto no es real, pero lo es.

Jueves 12 de marzo

“Marce, estoy pasando por el primer círculo del infierno”. Así me contestó una amiga, que está todavía en Italia. Hasta hoy recordé que ella está allá, en el epicentro del desmadre, luego de que mandé un meme todo insensible al grupo de Whatsapp que tenemos. “Cerraron el museo y toda la ciudad esta bloqueada. Estoy muy nerviosa. Todo se vino encima muy rápido. En Costa Rica se va a poner igual si no cierran todo ya”.

En teoría va a volar hoy a Francia para regresar a Costa Rica. Espero de verdad que pueda salir. Esto cada vez se pone más real. Aquí creo que todos estamos tranquilos todavía, pero oír esas palabras de alguien que está en Italia me ha empezado a poner los pelos de punta, aunque no lo muestre.

Le mando un mensaje a mi madre por Whatsapp y me contesta casi de inmediato. Al ratito me llama. Evidentemente no pudieron volar a Europa y a mí me vuelve el alma al cuerpo porque Estados Unidos anunció ayer que a partir del viernes de cierran las fronteras aéreas. España se puso feo ya. El sábado vienen de vuelta. Igual, estoy cautelosa, porque me cuenta que anduvo en la calle, conociendo lugares y como Estados Unidos todavía está en negación, lo más probable es que ese virus está que hierve por ahí.

Viernes 13 de marzo

Creo que lo surreal ya empezó. Es viernes 13 después de todo.

El Gobierno ya está enviando a todo el mundo para la casa, en la medida de lo posible. La cara que mas veo en tele ahora es la del Ministro de Salud (tiene vocación de capataz ese mae), con esa seriedad mortal que en el fondo tiene un pequeño matiz de miedo. A la puta, parece que esto puede ponerse feo, ahora sí.

Apenas hoy en la mañana salí a mis clases de baile en el gym. Me topé a mi vecina que también es parte del club del fans de Tino, el profe, que es tan bueno que logra sacarme de la casa antes de las 8am. En fin, que disfrutamos la clase como siempre y ahora me parece que fue el último resquicio de normalidad que vivimos porque al mediodía ya estaban anunciando que los casos seguían creciendo. Hace apenas una semana salió el primero y ya hay como 30 más.

Pasan tomas en la tele de gente comprando papel higiénico y Lysol como loca. Digo yo ¿qué putas van a hacer con eso? Ni idea, la gente simplemente se comporta como mandriles. Es mas, hasta los mandriles son mas civilizados, me acuerdo del video ese donde toman frutas de dos en dos y alcanzan para todos. Todo ese poco de hijueputas lo que van a es a infectarse, me dice mi marido. Así es. Me preparo para pasar el fin de semana encerrada y maratonear algo en Netflix. ¡Viene la tercera de Élite! Me siento tan básica,….pero bueno, es lo que es. Ojala Guzmán y Nadia puedan quedar juntos y a ver quien mató a Polo ¿es raro que me de lástima que lo vayan a matar?

Domingo 15 de marzo

Confieso que ayer salimos. Fuimos a almorzar donde el uruguayo que está a 100 metros de mi casa. Luego fuimos a la U a dar una vuelta con las perras. Siento una tranquilidad extraña y no sé si es porque continúo en negación. ¿Debería sentir culpa? ¿Estarán exagerando? No se si es mi mente jugando conmigo, pero apenas volví de la calle me entraron ganas de toser,

Luego me puse a ver tele. Ya me tiré toda la tercera de Élite. Ya se quién mató a Polo. Una parte de mí desearía hacer tenido tanta acción en el colegio como esos chavalos, porque aceptémoslo, con contadas excepciones todos nosotros fuimos bien mamertos cuando estábamos en el cole.

Hoy conversamos con mi amiga la que estaba en Italia, y por dicha logró volar hasta acá.

Lunes 16 de marzo

Bueno, oficialmente esto se volvió surreal. Acaban de anunciar que cierran fronteras, que se suspenden todas las actividades masivas, que se cierran bares, discotecas y lugares de reunión. Más luego que este fin de semana el montón de hijueputas se fueron para la playa pensando que eran vacaciones. El tico en serio se pasa. Bueno, creo que los latinos en general nos pasamos.

Como era de esperar, salio la estampida de inconscientes a comprar papel higiénico y comida como si fuera el fin del mundo. Bueno, como vi en un meme, de todos los fines del mundo que me ha tocado vivir, este ha sido el más fin del mundo de todos. Hace una semana yo estaba visitando un volcán y ahora resulta que el mundo entero está paniqueando. Yo también, aunque no lo muestre.

Hablé con mami y me dice que se siente bien. Habrá que esperar. Pedro está muy atento a los papás también y el cerco familiar se cierra porque hay que protegerlos a como de lugar.

Miércoles 18 de marzo

No siento ganas de trabajar. Anunciaron hoy que se murió el primero aquí. Un señor de 87 años. Estoy trabajando y no me quejo porque estoy desde casa permanentemente, pero es difícil concentrarse con tanta incertidumbre alrededor. Obvio que hago cosas para mantenerme activa. Leo mucho, estoy dibujando de nuevo…la verdad que vengo a darme cuenta que mi vida en cuarentena es exactamente igual a mi vida pre-cuarentena. Ya vivía como ermitaña, así que la parte del distanciamiento social no me ha sido tan difícil de llevar, pero aún así, quisiera poder abrazar a mi madre o a mi sobrino.

El humor ha sido fundamental. Creo que nunca en mi vida había compartido tantos memes. Hay gente a la que le irrita que se burlen de algo tan serio, pero no sé…para mí ha sido la clave para no caer en un estado de ansiedad perpetua (algo a lo que soy super propensa). Muchos estamos igual y a más de uno lo he visto alejarse del Face o de las noticias. Todo bien. Cada quien mata las pulgas como puede.

Jueves 19 de marzo

Hoy iba a tomarme unas fotos profesionales. La cosa es que las ocupan en mi trabajo para usarlas en materiales de marketing y yo obviamente sólo tengo selfies malos o fotos de viaje. Obviamente, como todos los demás planes de vida (por dicha no tengo muchos) se canceló la sesión hasta nuevo aviso.

Parece que la gente está tomando más en serio lo de quedarse en la casa, aunque todavía veo parejitas romanceando en el parque que está por la casa. Se me quiere meter el espíritu de la madre que sale con la chancleta en mano y agarrarlos a chancletazo limpio para que se metan a la casa, carajo.

Pienso en los abuelitos o los papás de mis amigos. Va a sonar muy feo, pero me alegra que mis abuelos ya no estén acá, de lo contrario estaría todavía mas ansiosa. Igual ya no están mis abuelos, pero está mi madre y mis tías, todas mayores de 60. Están mis suegros. Y están los abuelitos y papás de gente querida. Me acuerdo de doña Julieta, la abuelita de mis primas paternas, una señora a la que siempre he visto como un roble pero que puede estar más frágil ahora que de costumbre. Espero de todo corazón que esté bien.

Viernes 20 de marzo

Ahora resulta que los babosos que compraron papel higiénico la semana pasada para comérselo de almuerzo y cena ahora quieren devolverlo y que les hagan un reintegro del dinero. En serio que la gente se pasa. Ya el Pricesmart les cerró la puerta en las narices y me alegra la verdad, a ver si la próxima vez lo piensan mejor antes de tirarse como piedreros encima del alcohol en gel y de cosas que todos necesitamos.

En estos días me ha tocado escuchar mucho a los clientes. Trabajo con músicos y artistas, y como es lógico, esta loquera les ha puesto el mundo de cabeza. Más de uno que vivía, o que complementaba sus ingresos con la música, de un pronto a otro ve como se le derrumban las cosas. Eventos cancelados, giras canceladas, lanzamientos cancelados. Ojalá esto acabe pronto. Gracias porque ustedes siempre nos tienden la mano. Me siento afortunada de trabajar con una empresa donde la gente siempre está por encima de la plata. Una razón más para estar agradecida.

Sábado 21 de marzo

Oficialmente llevamos una semana sin salir del condominio, Lo más lejos que he ido es al parqueo, a donde saco a las perras para que tomen sol y se estiren. Yo hago lo mismo por mí parte. Me hace falta moverme, sobre todo bailar.

No se si a alguien más le pasa, pero uno comienza a prestarle atención a cosas que antes no había visto. Como darse cuenta la hora exacta a la que se prenden las bombillas del alumbrado público o notar que los pájaros que vienen a cazar mariposas en el rabo de gato se descaran porque ya no hay tanto humano que los ponga alerta.

Mi corazón de pollo quieren pensar que la humanidad no puede ser jamás la misma después de todo lo que está pasando, Después de haber dado por sentado tantas cosas. Quiero creer que la gente finalmente va a abrir los ojos y se va a dar cuenta que este sistemita de mierda en el que vivimos es tan vulnerable que tenía que llegar un virusito y decirle “PUES NO MI CIELA, YO TE PUEDO DAR LA CACHETADA EN SECO”. Pedro es más escéptico y el no cree que nada vaya a cambiar. Talvez tenga razón.

Domingo 22 de marzo

Está bien sentirse mal. Después de leer un artículo que compartió una amiga en el Face, me pongo a reflexionar sobre ello. Estamos en una situación completamente extraordinaria e inquietante, pero por todos lados nos empujan que tenemos que permanecer productivos, que hay que llenar el montón de tiempo libre que le queda a muchos con actividades, que la vida continúa….Y sí, continúa, pero deberíamos normalizar el sentirse mal. Llorar, dormir, desahogarnos como podamos y darnos el tiempo y el derecho de que nos caiga encima el peso de esta mierda.

Talvez es muy fácil para mí decirlo. Estoy en una posición realmente privilegiada, porque no tengo que salir de casa a ganarme el pan. No tengo que exponerme ni exponer a los que quiero. Tengo comida en la alacena y lo más importante (creo que) estoy sana. ¿Pero y aquellos que no? Tienen que poner la mejor cara, estoy segura, como los médicos y demás profesionales de salud. A esos no les puedo decir Ey mae! No pretenda que todo está bien, derrumbese un ratico, tiene derecho… porque sería una reverenda estupidez. Ellos están en medio de la trinchera. y por eso los pienso también, porque están teniendo la fortaleza que todos los demás podemos darnos el lujo de abandonar por un rato. Y de la gente que vive al día a día, vendiendo helados, haciendo almuercitos, limpiando parabrisas, ni me digan. Lo único que puedo decir es que hay que ser empáticos, hoy más que nunca.

Lunes 23 de marzo

Estas dos semanas se han sentido como si fueran un año. ¿Alguien más lo siente así?

Es la nueva normalidad y la verdad que no sabemos hasta cuando. Hoy me senté a escribir todo este post y me doy cuenta que me cuesta un mundo escribir cuando el mundo parece sonreír, pero se me hace increíblemente fácil cuando todo está patas arriba. En realidad no me vengo dando cuenta, siempre ha sido así y esto sólo me lo confirma.

No tengo una conclusión lógica para este post/crónica/diario de cuarentena, ya que a lo mejor la tenga que retomar luego. Por ahora, sólo les dejo un poco de música, que suele ser buen remedio en cualquier situación:

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